La mashua (Tropaeolum tuberosum) es un cultivo ancestral de los Andes que aún sorprende a muchos por sus propiedades medicinales, nutricionales y su singular belleza. Aunque menos famosa que la papa o la oca, la mashua ha sido cultivada durante miles de años en las zonas altoandinas del Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia.
Este artículo te guiará paso a paso en el arte de sembrar mashua, revelando técnicas tradicionales, recomendaciones científicas y curiosidades que harán que aprecies aún más esta joya agrícola.

1. ¿Qué es la mashua?
La mashua, también conocida como añu o isaño, es una planta herbácea trepadora o rastrera, que produce tubérculos comestibles con formas alargadas, colores llamativos (amarillos, anaranjados, morados) y un sabor picante que se suaviza tras la cocción o el secado.
Su uso se remonta a culturas preincaicas, y según investigaciones del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) y la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), la mashua es:
- Altamente resistente a plagas y enfermedades
- Rica en vitamina C, antocianinas, isotiocianatos y compuestos bioactivos
- Reconocida por tener propiedades diuréticas, antimicrobianas y posibles efectos reguladores hormonales
Un estudio de Johns Hopkins University resalta su potencial para reducir infecciones urinarias y como antioxidante natural.

2. Condiciones ideales para sembrar mashua
La mashua crece en condiciones difíciles donde otros cultivos fracasan. Es por eso que se cultiva entre los 3,000 y 4,000 msnm, en climas fríos y suelos pobres, convirtiéndola en una planta ideal para la agricultura resiliente.
Clima:
- Altitud ideal: 3,200 a 4,000 msnm
- Temperaturas entre 5 y 18 °C
- Tolera heladas moderadas y lluvias intensas
Suelo:
- Ligero, bien drenado y rico en materia orgánica
- pH entre 5.5 y 6.8
- Resistente a suelos poco fértiles

3. Preparación del terreno y siembra
Época de siembra:
- Generalmente se siembra al inicio de las lluvias, entre septiembre y noviembre, dependiendo de la región.
Preparación del terreno:
- Labrar el suelo profundamente
- Incorporar abono orgánico como compost, estiércol o guano
- Formar surcos o camellones para evitar encharcamientos
Material de siembra:
- Se utilizan los mismos tubérculos como semilla
- Elegir tubérculos medianos, sanos, sin brotes verdes ni daños
- Se pueden cortar en trozos, siempre que cada parte tenga una yema

Forma de siembra:
- Enterrar a unos 10 cm de profundidad
- Distancia de siembra: 40 cm entre plantas y 70 cm entre surcos
- Cubrir ligeramente sin compactar demasiado
4. Manejo del cultivo
Riego:
- En zonas de secano se depende de lluvias, pero si se cultiva en laderas con escasa precipitación, conviene realizar riegos ligeros
- Evitar el exceso de agua en el tubérculo en desarrollo

Control de malezas:
- Realizar deshierbes manuales durante los primeros 40 días
- Aplicar mulch o cobertura orgánica si es posible
Aporque:
- Fundamental para proteger los tubérculos del sol y evitar deformaciones
- Se realiza entre los 50 y 70 días de sembrado
5. Cosecha y poscosecha
Tiempo de cosecha:
- La mashua está lista entre 5 y 6 meses después de la siembra
- Se cosecha cuando las hojas comienzan a secarse naturalmente

Técnica de cosecha:
- Extraer manualmente los tubérculos con cuidado para no dañarlos
- Dejar orear sobre paja por unos días para reducir su picor
Mejora del sabor:
- Tradicionalmente se secan al sol o se exponen al rocío para “curar” el sabor fuerte
- Algunos agricultores colocan los tubérculos en el qancha (suelo húmedo cubierto con paja) por una semana
6. Plagas y enfermedades
A diferencia de otros cultivos, la mashua es muy resistente. Según estudios del INIA, contiene compuestos naturales que actúan como repelentes de insectos. No obstante, podría verse afectada por:
- Pulgones (cuando se cultiva cerca de habas)
- Mildiu en épocas extremadamente húmedas (evitar exceso de sombra)

7. Usos tradicionales y modernos
Culinarios:
- Cocida o al horno, en sopas, purés o como guarnición
- Dulces de mashua, mashua glaseada, chips horneados
Medicinales:
- Uso tradicional para aliviar infecciones urinarias y molestias prostáticas
- Estudios recientes (FAO y UNALM) investigan su efecto regulador de la testosterona
Culturales:
- En algunas comunidades, se le atribuyen propiedades espirituales protectoras contra el “mal de ojo”

Recomendaciones especiales
- Rescatar y compartir semillas nativas locales es esencial para mantener la diversidad genética de la mashua
- Combinar su cultivo con otros tubérculos (como papa o oca) en sistemas de policultivo mejora el rendimiento del terreno
- Fomentar la investigación comunitaria sobre sus propiedades medicinales y usos gastronómicos

Curiosidades para despertar la curiosidad
- En el Imperio Incaico, se cree que la mashua se usaba en campañas militares por sus posibles efectos de reducción del deseo sexual, aunque esto se basa más en relatos orales que en pruebas concluyentes
- A pesar de su sabor picante, algunos chefs peruanos la han llevado a la alta cocina en preparaciones innovadoras como helado de mashua con miel de abeja nativa
- Sus flores son comestibles y tienen un sabor ligeramente picante, muy similar a los berros







