Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el noroeste de Myanmar el 28 de marzo de 2025, causando al menos 144 muertos y más de 700 heridos. El sismo, con epicentro cerca de Mandalay, provocó el colapso de numerosos edificios, incluyendo una pagoda y una mezquita.

En Tailandia, el temblor se sintió con fuerza en Bangkok, donde un rascacielo en construcción colapsó, resultando en al menos ocho muertos y más de 100 desaparecidos. Las autoridades declararon el estado de emergencia en la capital y están llevando a cabo operaciones de rescate para localizar a las personas atrapadas.

El terremoto también se percibió en las provincias chinas de Yunnan y Sichuan, causando daños materiales y heridos. Las Naciones Unidas han asignado 5 millones de dólares para las labores de recuperación, y diversos países han ofrecido asistencia.

Las operaciones de rescate continúan en las zonas afectadas, mientras las autoridades instan a la población a mantenerse alerta ante posibles réplicas.
