La arveja, conocida también como guisante (Pisum sativum), es una leguminosa fundamental en la agricultura andina y en la gastronomía peruana. Desde las chacras altoandinas hasta las mesas de las familias rurales y urbanas, la arveja no solo nutre el cuerpo, sino también el alma de la identidad nacional.

Hoy, sembrar arvejas no es solo un acto agrícola tradicional. Es una oportunidad de desarrollo económico, sostenibilidad alimentaria y orgullo cultural. En este artículo descubrirás cómo sembrarlas de manera tecnificada, sus múltiples formas de cultivo, los saberes ancestrales que aún perduran, y su importancia para la economía peruana.
La Arveja en la Agricultura Peruana
La arveja tiene raíces profundas en la agricultura de los Andes. Aunque originaria de Eurasia, fue rápidamente adoptada y adaptada en los climas templados de la sierra peruana. Hoy, se cultiva en regiones como Ayacucho, Huancavelica, Junín, Cusco, Apurímac, Arequipa y Cajamarca.
Es una planta de ciclo corto, rica en proteínas vegetales, fibra, vitamina C, y hierro, lo que la convierte en un cultivo de alto valor nutritivo y comercial.
Siembra Tecnificada de Arvejas: Paso a Paso
La agricultura moderna ofrece herramientas que permiten aumentar el rendimiento, mejorar la calidad del producto y reducir pérdidas por plagas o malas prácticas. A continuación, se detalla cómo sembrar arvejas de forma tecnificada.
1. Selección de Semilla
Usar semilla certificada es clave para asegurar una buena germinación y prevenir enfermedades. Las variedades más utilizadas en Perú incluyen:
- América INIA
- San Isidro INIA
- Bambamarca
Estas variedades son resistentes a enfermedades como el mildiu y ofrecen mejor rendimiento por hectárea.

2. Preparación del Suelo
El suelo ideal debe ser franco-arenoso, con buen drenaje, pH entre 6 y 7, y sin compactación. Se recomienda realizar un análisis de suelo para ajustar el abonado de fondo. El arado y la rastra deben dejar el terreno mullido y libre de malezas.
3. Fertilización
Una fórmula comúnmente recomendada es:
- 100 kg/ha de nitrógeno (N)
- 80 kg/ha de fósforo (P₂O₅)
- 60 kg/ha de potasio (K₂O)
El abonado debe aplicarse antes de la siembra y complementarse durante el crecimiento vegetativo.
4. Método de Siembra
- Siembra directa en surcos: Distancia de 60 cm entre hileras y 15 cm entre plantas.
- Densidad de siembra: Aproximadamente 180,000 plantas por hectárea.
- Profundidad: 3-5 cm, dependiendo de la humedad del suelo.
5. Riego
Si bien la arveja puede crecer en secano, en siembra tecnificada se recomienda riego por gravedad o aspersión cada 10 a 12 días. El exceso de agua puede propiciar hongos, por lo que el control debe ser preciso.
6. Control de Plagas y Enfermedades
Las principales plagas que afectan la arveja son:
- Pulgón verde
- Trips
- Gusano cogollero
Y las enfermedades más comunes son:
- Oídio
- Mildiu
- Antracnosis
Se recomienda la rotación de cultivos, uso de biofertilizantes, trampas cromáticas y aplicación de fungicidas orgánicos como alternativa a los químicos tradicionales.

Cosecha y Rendimiento
La cosecha se realiza entre los 90 y 120 días después de la siembra, dependiendo de la variedad y la altitud. En cultivos bien manejados, el rendimiento puede alcanzar entre 3 a 4 toneladas por hectárea en grano verde y hasta 6 toneladas por hectárea si se aprovecha el rastrojo para forraje.
Costumbres y Tradiciones Ligadas a la Arveja
En muchas comunidades de la sierra, sembrar arvejas es parte de los rituales agrícolas. En algunos pueblos, se realizan pagos a la tierra antes de la siembra, pidiendo permiso a la Pachamama. Durante la cosecha, se organizan mingas o faenas comunales, donde toda la comunidad colabora.
La arveja es también ingrediente principal de platos emblemáticos como:
- Locro de arvejas
- Arvejas con arroz y huevo frito
- Caldo verde serrano
En festividades como el Carnaval andino, las arvejas tiernas adornan los platos festivos.

Importancia Económica de la Arveja en el Perú
Estadísticas Clave
- Más de 20,000 hectáreas sembradas a nivel nacional.
- Producción anual: Alrededor de 80,000 toneladas.
- Exportaciones en crecimiento hacia mercados como Estados Unidos, Chile y Canadá.
El cultivo de arvejas genera empleo rural, fomenta la soberanía alimentaria y es una excelente opción de rotación agrícola que mejora el suelo por su capacidad de fijar nitrógeno.
Curiosidades y Datos Técnicos
- Las arvejas fijan hasta 200 kg de nitrógeno por hectárea, reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos.
- En el Perú, existen más de 15 variedades nativas de arvejas adaptadas a distintos pisos altitudinales.
- La arveja fue una de las primeras plantas utilizadas por Gregor Mendel para sus experimentos genéticos, lo que revolucionó la biología moderna.
- El valor calórico de 100g de arvejas cocidas es de aproximadamente 80 kcal, con alto contenido de fibra y proteína vegetal.
Conclusión: Una Semilla que Une Tradición y Tecnología
Sembrar arvejas de forma tecnificada es una práctica que fortalece al agricultor peruano, mejora los ingresos rurales y reafirma el vínculo cultural con la tierra. Con técnicas modernas y el conocimiento heredado de nuestros abuelos, este cultivo sigue siendo un ejemplo de cómo el Perú puede crecer respetando sus raíces.

La arveja, desde su humilde semilla, nos enseña que el desarrollo sostenible es posible cuando la tradición se encuentra con la ciencia.